jueves, 22 de diciembre de 2011

La pesquisa del tonto y el bloguero anónimo


Alguien al que sin dudas le sobra tiempo, que se porta un tanto obsesivo en lo que se refiere a pesquisas virtuales; que cuenta además con elementales conocimientos de la Internet y sus entramados; y por supuesto, carga con un poquito de “malitas” intenciones -o demasiada inocencia al punto que se atreve a apostar por lo que no ha concluido-, como si habláramos de la reproducción por esporas ha esparcido por la red un correo donde dice probar que yo soy el autor de un blog que ha muchos (entre ellos, quien redacta este post), los ha tenido durante el tiempo que estuvo activo un tanto disgustaditos y a la expectativa; más bien a la caza de su autor…

En fin, que hoy por la tarde un amigo me llama por teléfono asegurándome que parece evidenciarse a partir de la coincidencia de un IP Adress (209. 85. 147. 1321) que Fernandina de Jagua y Cuba Inmersa pertenecen a la misma persona.

Reconozco que las pocas veces que leía el blog maldito -al que muchos, con enorme placer, le retorcerían el pescuezo a su propietario-, descubrí con sorpresa como un grupo de comentaristas -desde luego, muy lejos de las buenas intenciones- en medio de ofensas de todo tipo para con mi alegre geografía mental, me adjudicaban junto a otro número reducido de amigos la pertenencia de dicho bodrio.

Claro que me hice varias veces la pregunta de que por qué yo. Mis amigos más allegados siempre me contestaban riéndose, más o menos así. -Denis, tú eres un jodedor, y se tienen antecedentes en los que has utilizado la irreverencia y la jarana en forma de blog, de manera que pueda esto marcarte como un precedente, y los haya quienes por eso te asocien al autor de Cuba Inmersa aunque no lo seas.

Y claro que llevaban parte de razón, por lo que apunta a la jodedera, quiero aclarar. Reconozco que soy un tipo, a veces demasiado mordaz, y los límites apenas si quedan dibujado con trazos fuertes cuando comienzo a “mortificar al prójimo”; esto, quien me conoce bien, lo va a corroborar. Pero, no significa eso que tenga yo que ver con ese espacio. Y asimismo, un detalle me ha distanciado siempre de estos “gatillos alegres virtuales”, considero como un ejercicio muy serio a la amistad. Soy un hombre que pretende ajustarse a la lealtad, el respeto que presupone la responsabilidad de contar con la suerte de tener amigos; y por último (y esto va a molestar de seguro al verdadero autor de la Inmersa, si es que lee estas cuartillas), me sobra talento como para mantener un blog de su estilo (anónimo quiero aclarar, no pendejo) sin caer en propuestas banales, obsesionadas, risibles y de poca, muy poca importancia.

Pero bien, dejando la vanidad y el ego a un lado; sin ánimo de convertir este post en un alegato de defensa extenso y que lo distinga el desespero por demostrar mi inocencia, cierto es que existe el hecho (o al menos así sucede en el correo que publicita la noticia de que yo soy supuestamente el administrador de Cuba Inmersa) donde si se hace clic, uno descubre que los números, idénticos todos sus dígitos, pertenecen como identidad a ambos espacios. Sin embargo, hay un hecho, igual de probado, y es que la coincidencia de IP Adress no garantiza que sea la misma persona quien los maneja.

De lo poquito que sé de este negocio, y que también lo he saboreado en la practica, los IP te remiten a la compañía que da el servicio y no al domicilio de quien lo disfruta, sin dejar de mencionar que esta suerte de #carné varía; los que se han servido de las estadísticas que ofrece TraceMyIP.org, por ejemplo, conocen de lo rotativo de la serie; hoy es uno y a la semana entrante es otro.

En fin, que gracias a este señor que tan apasionadamente afirma que El blog procastrista Cuba Inmersa, que se ha dedicado a atacar con saña a Yoani Sánchez, Orlando Luis Pardo, y a artistas del exilio cubano, lo hace el señor Denis Fortún, su tenacidad por perjudicarme me corrobora lo que una tarde conversaba con un buen amigo. -El hijo de puta de Cuba Inmersa está en el inside, nos conoce bien, ahora sospecho que aparentemente vive en Kendall o sus alrededores, y le asiste un enorme resentimiento, por lo que pretende joder a un grupo que a todas luces le molesta. Su empeño está obligado bajo el seudo pretexto de rendirle homenaje a un blog muy distante de lo que como legado deja la página Inmersa. Un blog, donde la enorme mayoría de los mencionados dentro de la sección de comentarios (entiéndase la trastienda, el foro de Cuba Inmersa) fueron colaboradores de aquel que si supo ser la inspiración, aún cuando en su traspatio lo mismo se insultaba al más pinto, y que yo le guardo un especial afecto: Cuba Inglesa.

Para concluir lo que pretendía fuese un texto “escueto”, los que me conocen bien (no son muchos, es una suerte de privilegio que me regalo y regalo a otros que yo decido), saben que nada tengo que ver con aquel esperpento de proyecto que se ha dedicado a disparatar sobre los que de una manera u otra trabajan a favor del arte en Miami. Y aquí, en esta lista de hacedores, mecenas y locos, por supuesto que incluyo en primera fila a los que me caen bien, a mis amigos, aprobando sin reservas sus esfuerzos; y a los que no me soportan -no sé por qué, yo soy un sujeto dulce y encantador-, y que lo que producen no me importa -lo que no es un elemento a favor del ataque; que lo que sí importa es hacer, y ya vendrán los tiempos donde quede claro quien lo hizo mejor- les digo que muy lejos está de la verdad el que practicó la pesquisa (o muy cerca, de ahí su manía por desvirtuar, confundir). Todavía, para desgracia de aquellos que no consiguen conciliar el sueño por la obsesionada historia, no se ha descubierto quien calza las suelas de Cuba Inmersa. Yo, mientras tanto puedo jurar que no me sirve dicho zapato, luego entonces, no clasifico y como Cenicienta paso. Lo demás, pura magia virtual que se usa para perjudicar y a la que estamos expuestos.

Por cierto, para finalizar, y con todo respeto a mis lectores porque podría resultar un acto un tanto escatológico. Me asiste un impulso del que no consigo escapar, y es el que sigue. -Oye, tú, el del correito denuncia, que va regando por ahí que yo soy del tipo de Cuba Inmersa, TU MADRE…

Denis Fortun


Update a modo de conclusión; que no me propongo dedicarle más atención al asunto.

Viernes por la tarde: Según buenos amigos que han investigado su poquito, lo que agradezco, el famoso IP Adress que me adjudican como identidad culposa pertence al portal Blogger (http://www.ipillion.com/ip/209.85.147.132), empresa de Google.

Es decir, hablamos entonces de una seña común para todos aquellos que publican sus páginas al amparo de Blogger. Nada, que al parecer tengo un admirador secreto, resentido, que se propone molestarme, lo que lamentablemente para él no consigue todavía.

Feliz Navidad y prospero año 2012 para todos...