domingo, 7 de febrero de 2016

Proyecto






La intención
Por un momento pensé que estuvo calculada
Procuraba enviciar a la asombrosa sensatez, esa que usurpa tu entusiasmo
Relamer tus senos, miga de ceremonias y amuletos, por la fragilidad que sudas cuando te
fraccionas
Someter a tus seísmos de sándalos y pereza con la llave que cuelga en mi paciencia
Incluso, nada que ver, una noche de cervezas, sonetos y ternura, despedazar las cuerdas de un Stradivarius

La intención por un momento floreció como una fuerte conjetura
Teorizaba patentar un nuevo hábito
Explorar juntos el viaje
Reconocer un espacio de alianzas
Que no moverse incrimina
Que si no estoy contigo se me antoja que
peligro
Pretendía no coartar tu libertad de abrirte cuando naces en cada frote que te daba
Y se impuso depravar el tiempo que estuvimos deseando a merced de nuestros dedos
Concluir de una vez aquel beso irresuelto 
Persistir en la gota de amor que aún nos queda
en los labios
Continuar en el enrejado de aire, primavera y fuego, al que me aferro ensayando palabras
 Y de una vez
Plantar mi voz en tu boca
No importa si quedaba mudo, bastaban tus
señales
La intención, no me cabe dudas, fue el mejor de mis proyectos
Sorprendente
Engalanabas en tus ojos un andamiaje de Abril
del que él jamás he conseguido sujetarme
Misa versátil
De maniobras
De tequilas
Y sin corresponder al vértigo
Fui a colgarme de aquella mirada
Que una tarde de viernes imaginé señal
confianza
Tú terminarías siendo mi cómplice

Hoy 
Mi devaneo
Punzante se revela
Como una inquisición tarda y donosa