miércoles, 8 de junio de 2016

Por otra lombriz, Vallejo



La resistencia tiene que
destruir siempre al acto
José Lezama Lima


A la lombriz le incomoda
el que una rata valore
a otra alimaña y la ignore
La lombriz que se acomoda
es lombriz de ajena moda
es bien delgada y famélica
No es lombriz aristotélica
La lombriz no se sostiene
por ratas y se entretiene
por venturosa y angélica

Racionales y obedientes
son las lombrices perfectas
Anélidos de intelectas
aspiraciones. Pacientes
lombrices, muy displicentes
con lezamianas hipótesis
que desayunan paréntesis
-y esta lombriz bien al tanto
traduciendo en esperanto;
sí, cuanto detalle en síntesis-

Piensa la lombriz y siente
que la cuerda la desgarra
le aprieta. Duele y le amarra
la soga su inquieta mente
Es la lombriz diferente
da pena de que la huida
sea cosa decida
Ese dolor la dispone
Son metas que se propone
al cavilar en la vida

Una lombriz que se asusta
es lombriz que huye del potro
del asno, de un perro u otro
animal con que la fusta
del hombre bien que le ajusta
su comportamiento abstracto
Lombriz que rompe el contacto
con lo real -tonta álgebra;
algo para henchir mi vértebra-,
se desperdicia en el acto.

Tal vez por tanta lombriz
esta rata ya ni piense
Longevo verbo forense
de la rata meretriz
Pobre bicho, que infeliz,
su vida cual roto vaso
¿Su futuro? Ni un pedazo
La lombriz bien que no aguanta
ser, aunque el tiempo la espanta,
servidumbre de un fracaso