domingo, 14 de octubre de 2018

Negocio a largo plazo





El calendario es una suerte de evicción con eficacia

Añadidura por propósito filántropo que amedrenta por el lapso y el lapso entre sus hojas es un florete que a tu instinto va pinchando por semanas
El calendario es un arte de abstracciones
Un lienzo de Cézanne y de Kandinsky
Un tatuaje azul Picasso que se arruga
Una industria de canas y alopecias
La rueda donde el hámster se dispara un tiro de pistola

El calendario tal vez es tu escritorio
A lo mejor una balsa en la que flotan tus desdichas
Es también por ventura una foto y además el recuerdo entre tus venas que al amparo del mal tiempo y de los números propone memorándums y contiendas

El calendario es una huida que merece no te escapes
Una ventana de sospecha y recompensa
Una puerta que procuras casi a diario
Una estafa que se admite sin disgustos
El calendario es péndulo es condena y proyecta a bandazos tus metas y caídas
A que des vueltas en la franja de tus sueños que por dentro de una rosa es laberinto y por fuera se te antoja carretera
El calendario es misterio las estrellas
Es jeroglífico es campana es la luna
Entresijo gregoriano para chinos
Un quehacer arrogante para hebreos
Lo indeciso en el Concilio de Nicea
Un tren del que te bajan sin aviso
Un convenio de mandato sin ajustes
Informe del colapso que remata aquel negocio pactado a largo plazo y sus acciones en la Bolsa una duda que atormenta   
El calendario es un camino para cabras que Sosígenes dispuso por encargo