jueves, 4 de agosto de 2011

Y de los mineros estrellas, ¿qué...?


Chile, una extensa pero estrecha faja de tierra, es por el contrario un territorio inmensamente ancho en cuanto a su explosividad, ya sea geológicamente o social. El caso que este país, de los más prósperos de America Latina, con un crecimiento económico estable, lo mismo es una fuente de contantes revueltas, ya sea de estudiantes, profesores, o de mineros. Por cierto, ¿qué ha pasado con aquella treintena de hombres que durante sesenta y nueve días estuvieron bajo tierra, a una profundidad de más de setecientos metros y temperaturas elevadas; como si se tratase del mismísimo infierno?

Nada. Según un despacho de AP firmado por Eva Vergara, muchos de los mineros que hará un año tuvieron al mundo pendiente, en vilo, cual si se tratara de una telenovela global, todos esperando un final feliz -como se tuvo por suerte- en medio de un drama desesperanzador, pues ahora no les va muy bien.

Sus quince minutos de fama apenas si les sirvió de mucho. El dinero que recibieron, a la mayoría se les acabó. Sólo unos pocos se han abierto camino en profesiones muy diferentes a la que ejercían cuando fueron atrapados. Y lo peor, por consecuencia de una demanda millonaria que establecieron contra el gobierno -con toda razón debido a la negligencia de que fueron victimas-, una parte numerosa de la población los ve como unos traidores por pretender sacarle dinero a los únicos que los ayudaron en su calvario y que finalmente consiguieron rescatarlos.

En fin, que a no ser por una película que ha de estrenarse alguna vez en Hollywood, producida por Mike Medavoy (Black Swan, con Natalie Portman; Shutter Island, con Leonardo DiCaprio), los chicos del subsuelo chileno han de sentirse defraudados, sus familiares igual, y el futuro no se les antoja promisorio. Quien dude, que de un clic aquí