Habitualmente mis entrevistas en este blog son a personas
vinculadas con la literatura y el arte en general. Por primera vez tengo una conversación
con un político, me refiero a alguien que dedica buena parte de su vida a la
lucha por una Cuba diferente, democrática, con apego a la ley y la pluralidad;
en síntesis, hablo de una Cuba lejos de la doctrina totalitaria y comunista. Se
trata de Ibrahim Bosch, presidente y fundador del Partido Republicano de Cuba,
y la razón de por qué ahora el cuestionario, es evidente por el momento que
vive la Isla y el exilio.
Denis
Fortún: ¿Quién es Ibrahim Bosch?
Ibrahim Bosch:
El 3 de agosto de 1957 la Sra. María del Rosario López Pérez termino con su
embarazo, pariéndome, dice la inscripción de nacimiento, en Regla, La Habana.
Hice, como cualquiera, la primaria, luego continué la secundaria y al terminar
me fui para la Academia Naval del Mariel a estudiar oficial de la marina
mercante. Finalmente me expulsaron con la vergüenza de desaprobar matemáticas
en segundo año; después terminé el pre universitario y me gradué por curso
dirigido en Licenciatura en Historia y Ciencias Sociales. En fin, soy un cubano
más, como tú, o como aquel que no tiene que pedir permiso a nadie para asumir
la libertad de Cuba como una prioridad. Además, me he tomado esto tan en serio
que lo he convertido en mi propósito de vida. Significa que voy hasta el final,
pertenezco a una de las generaciones perdidas y no me voy a privar de dar mi
aporte por la libertad de Cuba, y parte de ese aporte es la creación de este
tren de la libertad que es el Partido Republicano de Cuba, una maquinaria
política con valores y una ideología al servicio del pueblo.
DF:
¿Dónde y cuándo se funda el Partido Republicano de Cuba, ¿cuál es su
plataforma? Háblame de su membresía, cómo funciona. ¿Igual coméntame si se
reduce a un activismo por la libertad de la Isla, o en cambio se considera una
fuerza opositora considerable con posibilidad de generar grandes
transformaciones en la Isla?
IB–
Por esta lucha y para velar porque en Cuba no se repitan situaciones parecidas,
no desde posiciones de poder sino junto a la sociedad civil cubana, que no
permitirá que ninguna persona o grupos estén por encima de las leyes del país,
el Partido Republicano de Cuba queda fundado en la ciudad de Hialeah el 1ro de
septiembre del 2003, pero con la misión fundamental que funcione desde Cuba. Es
por eso, la sede principal se encuentra en la Ciudad de La Habana, con
delegaciones en el resto del país; y en el exterior radican filiales trabajando
todos en total comunión, como por ejemplo, en Paraguay y Colombia, para solo
citar dos países latinoamericanos, y asimismo en varias ciudades de los Estados
Unidos.
Nos proponemos que este Partido tenga un impacto en la política, la
economía y la sociedad de la futura nación y, por supuesto, nos consideramos
capaces de generar grandes transformaciones en la Isla. También se hace
activismo y justamente por eso en estos momentos hay 16 presos políticos de la
organización, pero es bueno señalar que en ocasiones han sido más, en número
considerable. Por ese activismo que te menciono es que entre los varios
miembros de la organización que sufren presidio únicamente por sus ideas, está
cumpliendo una injusta condena la directora ejecutiva nacional, María Cristina
Garrido Rodríguez, condenada a 7 años, lejos de sus hijos, sus familiares, y de
su hermana Angelica, que igual es miembro de la organización. Otros que sufren
presidio son la directora de la comisión de elecciones interna de la
organización, Lizandra Góngora Espinoza, con una sentencia de 14 años, y
Yosvany Rosell, recientemente en una huelga de hambre por 42 días, sentenciado
a 15 años. Todos encarcelados de manera improcedentemente, más de 1000 además,
solo por el deseo de la libertad real.
Recientemente uno de los involucrados en los hechos de la lancha de
Corralillo, Michel Ortega Casanova, miembro de la organización, es uno de los 5
fallecidos que forma parte de los nuevos mártires debido al calvario que sufre
Cuba, y 5 más, aun presos y torturados, sin suficiente información de lo que
sucede con ellos, que son definitivamente héroes en busca de libertad.
Para concluir con tu pregunta, la organización es política y no orienta
ni huelgas ni estas supuestas acciones, pero tampoco controla a sus miembros en
cuanto a decisiones individuales.
DF:
¿Tiene alguna continuidad el PRC actual con el que fue fundando por José Miguel
Gómez el 25 de octubre de 1916?
IB:
No. No guardan relación alguna ambas organizaciones.
DF:
Además de ser fundador y presidente del PRC, tengo entendido que eres masón.
IB:
Mis hermanos me reconocen como tal.
DF:
¿Considera el PRC la lucha armada como una opción para liberar a Cuba del
castrismo? ¿Cuál es la posición oficial de PRC en cuanto a los hechos ocurridos
en Corralillo, provincia de Villa Clara, luego de que varios miembros de la
organización fuesen ultimados?
IB:
Sí, esa es una opción viable, y se ha intentado todo. Es bueno recordar que
desde los inicios mismos de 1959 el pueblo ha luchado mucho para derrocar a esa
tiranía; ahora bien, en el contexto actual, puede que EE UU use esa opción,
todo depende de la manera en que reaccione la tiranía en medio del escenario
presente, y lo visto indica que se van a atrincherar. Ellos no van a romperle
las cadenas al esclavo, luego entonces, cualquier método que el esclavo use
para liberarse es válido. Dios nos hace libre y nadie tiene derecho a privarnos
de esa libertad, la tiranía comunista tiene cerrado todos los canales
civilizados para resolver la problemática de la nación y ellos son el problema,
por lo que no forman parte de la solución. Ante esta situación, nos queda la
rebelión como vía expedita para la libertad, y así extirparlos de raíz.
DF:
Recién se celebró en el mes de marzo, en Miami, una reunión en la que se firmó
el «Acuerdo de Liberación», donde un grupo de organizaciones anticastristas
establecieron una suerte de hoja de ruta para la transición democrática en
Cuba. A tu juicio, ¿por qué otras organizaciones anticastristas de larga data y
prestigio dentro del exilio cubano fueron ignoradas, haciéndose notar sobre
todo la ausencia del PRC?
IB: Quien
arma un show mediático con
apariencia política invita a quien le resulta afín. No haber sido invitados
muestra que no somos parte del montón participante. Somos diferentes y eso en
política es significativo.
DF: Alguien
con sobrado conocimiento de causa me dijo recién que la oposición interna en
Cuba está desestructurada desde hace mucho, lo que a mi juicio es cierto, y que
en buena medida la propia oposición en ambas orillas es responsable de que así
sea, amén de la penetración en muchos casos por los servicios de inteligencia
de la tiranía, lo que lógicamente acaba por desactivarlas. ¿Visualizas algunos
nombres que puedan considerarse al momento de un cambio, y que consigan evitar
que dentro de ese cambio se manejen como una opción «inteligente» barajar
sujetos vinculados con el castrismo, y por consecuencia la merecida justicia
quede relegada a un segundo plano? ¿Cómo ves al PRC en esa posible transición,
que últimamente parece más plausible?
IB:
La mayor organización opositora en Cuba es el pueblo y este se une en la acción
cuando ya no soporta más y va contra el poder hasta destruirlo. Estructurar
organizaciones en tiranías es difícil, lo demuestra la historia, y nosotros
pasamos por esas dificultades constantemente. Solo la perseverancia, la
dedicación y la entrega, logran lo que hemos conseguido nosotros. El castrismo
será desmantelado en su totalidad, porque el castrismo es problema, solo así, y
haciendo justicia, se abrirán las puertas a la prosperidad dentro de un marco
legal serio que lo garantice. En el escenario actual quien puede visualizar
nombres es la administración Trump, porque todo indica que justo esta
administración, de tener la voluntad necesaria, puede generar la caída de la
tiranía. Muchos quedaran vestidos, y que se alegren, pues el que ponga la cara
en la transición quedara desfigurado para siempre. Para trabajar en la
transición, registrarnos y participar en el futuro político del país, los que
estamos mejor organizados somos el Partido Republicano de Cuba, con una
estructura clandestina dentro, y una pública en el exterior, de apoyo total, el
resto actualmente es un bluff.
Después de la transición, en elecciones libres, el pueblo decidirá quién gobernará.
DF:
En cuanto a las conversaciones de la administración Trump con altas figuras del
castrismo, entiéndase la familia Castro, quienes controlan el verdadero poder
en la Isla, cuál posición asume el PRC. Dime si la organización tiene alguna o
varias expectativas reales de que esas conversaciones consigan resultar
favorables para la democracia y la libre empresa en Cuba, y no se reduzcan a lo
que popularmente se conoce como «el mismo perro con diferente collar».
IB: No
sucederá. La administración Trump, por interés nacional de EE UU y, por
información de inteligencia, considera que el castro-comunismo es una amenaza y
ha decidido eliminar el comunismo del hemisferio. De todos es conocimiento que
la cabeza de la serpiente habita en La Habana, el presidente Trump y el
secretario de estado Marcos Rubio están al tanto, no valdrán entonces las
artimañas. Además, la política determina la economía y no hay propiedad privada
ni prosperidad con una tiranía comunista, entonces, ni los mismos perros ni sus
collares existirán. Por ahora no hay información oficial, ni elementos que den
claridad por dónde y cómo andan esta conversaciones, pero comprendemos porque
no existe transparencia y todo lo que se dice hasta ahora es especulación.
Preferimos observar y prepararnos para posibles escenarios, y siempre en
positivo.
DF: Cómo
se visualiza el PRC en una Cuba democrática y a cuál papel aspira dentro de ese
proceso de cambios, que definitivamente no será fácil, al menos
sociológicamente hablando, y me refiero a lo que llaman el daño antropológico,
que no por común la frase deja de ser cierta; es evidente el detrimento que
padece la sociedad cubana actual y no se reduce al calvario económico.
IB:
Participando en el rescate de los valores éticos, morales, patrióticos,
poniendo a Dios en el centro de las familias, buscando la prosperidad y
felicidad del pueblo, dignificando la política y enfrentando la corrupción
desde el mismo principió. Soy favorable a la pena de muerte a políticos
corruptos y funcionarios civiles y militares que traicionen, dejándose reclutar
por servicios de inteligencia extranjeros. Algo curioso, no me queda claro lo
del daño antropológico, aquellos que lo sufren dentro de la Isla son los que al
salir triunfan en el exterior; son los mismos cubanos que estuvieron dentro.
DF: ¿Regresaría
Ibrahim Bosch a Cuba para ocupar un lugar de liderazgo de suceder una
transición, o lo haría únicamente como un simple mortal que pretende disfrutar
una tarde cualquiera en cualquier parque de Cienfuegos?
IB: Regreso
y voy a disfrutar de la libertad, y claro que participaré de la reconstrucción
política, económica y social de Cuba. Mi liderazgo quien lo determina en primer
lugar es mi organización, y el pueblo.
