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Sin embargo, el hecho de que vengan a Miami por primera vez y yo me ponga a escribir una crónica, nada tiene que ver con posturas políticas o apreciaciones estéticas. Sino, que su visita me hace recordar una arista muy particular en los inicios de la compañía, la que increíblemente vi crecer desde platea y a retazos, por decirlo de alguna forma. Recuerdo que durante toda la década de los ochenta, ya viviendo en Cienfuegos, todavía no me aplatanaba lo suficiente en mi Fernandina como para dejar de ir a La Habana -aún no le tenia la animadversión que me produjo luego de los noventa, al punto que estuve catorce años sin visitarla- y cada vez que contaba con una oportunidad, me pasaba unos días en el apartamento donde crecí, en “Los Pastoritas de Nuevo Vedado”.
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Después de un tiempo, la Iglesia finalmente se convirtió en sede, y el grupo, compuesto casi en su totalidad por estudiantes del ISA, presentaron varias obras. Y hasta una vecina mía formó parte del proyecto, la que no voy a mencionar su nombre, y de la que sólo puedo decir, se trataba de una flaca con mucho swing, bonita, y en lo que los del barrio vivían locos con la belleza de su hermana menor -la mayor estaba casada-, la que incluso había hecho una película (Papeles Secundarios), para mi ella era la linda, la que me provocaba que la saludase con una cara de comemierda en extremo en lo que la veía como iba para casa de su abuela, para después comentarle a su hermano G. que “ella era la que era”. Y sin tenerlo muy claro, los de “Los Pastoritas…”, los de “Los Bloques…”, y hasta la negrada “incurta” de la Timba, se convirtieron en fervientes admiradores, y amadores, de Las Tablas. Y un ben día, Buendía se empezó abrir camino, comenzando a consolidarse, a tal punto, de ser lo que es hoy.
Ahora no sé si el Grupo sigue allí. Ahora menos voy a hablar de lo que representa para los de aquí este “intercambio cultural” que únicamente se inclina a un lado -y los habrá que me dirán, "en este párrafo el tipo mete el veneno". No, nada más voy a darle una cordial y modesta bienvenida a sus actores y actrices, con mis mejores deseos de que su presentación en éste emporio, que algunos consideran cementerio del arte, y allá cueva de mafiosos, les sea bueno, les sirva de mucho, y que la pasen bien…
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En la foto, el Grupo junto a Ozzie Guillen, manager de los Chicago White Sox
fotos tomadas de la red