viernes, 19 de febrero de 2010

Un poema de Elisabet


Para qué tanto empeño si no podemos amar
Un oleoducto de babas, coágulos de sangre
se genera en todas las ciudades
Un débil soplo se alza sobre las ruinas de los corazones
Desvestirse, como las almendras
deleitarse, perder la visión
No creo que te guste el tipo de persona en que me he convertido
es más, me ha sentado bien
Yo he sido un pájaro en un mundo de lombrices.

Elisabet Martínez. Noviembre, 2009.